Luces del centro es una suerte de Aleph, ya no de vertiginosa enumeración. Por el contrario, numerosas consonancias inefables, invisibles, cruzan la Naturaleza con los vínculos personales y las reflexiones existenciales; con las derivas de la humanidad contenida en una planta de tomate; con la memoria personal y colectiva que se despierta al escuchar el ruido del agua hirviente para el café. En sus cinco secciones y una coda contiene la historia del pasado y del futuro que avizora y regresa al origen, cual círculo, una y otra vez.
Avanzando en las páginas habrá que contener y liberar la respiración como respuesta sensible a la polarización que tensa todo el libro: La muerte está de cosecha versus Crece vida, crece, aseveración y deseo que encontraran en estas páginas de manera explícita e implícita.
Frente a la insistente pregunta “¿qué es la microficción?”, Luces del centro ofrece claves narrativas que facilitan las a veces inasibles respuestas. Pero además, activará en sus lectores una sensibilidad pensante que nos recuerda que no somos otra cosa que la memoria del universo.
Sandra Bianchi
Rebusques
Busco y busco y recontrabusco mi contacto en las redes, internet, el face, instagram, youtube, tiktok y por ningún lado lo encuentro.
Sin abrazos soy el eslabón perdido.





