El amor es un invento de Hollywood es la primera novela de esta autora, su primera exploración sistemática y ficcional en el ámbito de las voces y sus mundos encontrados. En la historia entre los Trovatto y los Montini, el lazo está hecho/tejido de un mismo clan: a partir del vínculo mal avenido entre dos primos segundos, Inés Montini y Juancito Trovatto, cada voz es un mundo, un cúmulo de recuerdos y de presente, un enredo de linajes y de palabras en ciernes. Cada voz trama lo que se dice y lo que no, o lo que se dice a medias, o se susurra a gritos. La escritura se entreteje, entonces, con las voces. Los trazos atávicos del conflicto se delinean en los tonos y registros de la coloquialidad, y ésta adquiere la forma de fragmentos narrados por diferentes personajes de una trama que se va tejiendo a lo largo de diferentes generaciones.





